Durante años, muchas empresas familiares han tomado decisiones clave basadas en intuición, experiencia o control centralizado. El problema no es que ese modelo funcione… sino que deja de escalar.
En el mundo, solo 1 de cada 8 empresas familiares llega a la tercera generación. En México, donde 9 de cada 10 empresas son familiares, el riesgo es aún mayor.
La causa no suele ser el mercado ni la rentabilidad. Es la falta de institucionalización a tiempo.
Uno de los puntos críticos en ese proceso es entender cuándo incorporar un Consejo Consultivo y cuándo dar el paso hacia un Consejo de Administración.
En esta edición explicamos de forma clara:
• Las diferencias reales entre ambos órganos
• En qué etapa de empresa corresponde cada uno
• Por qué un consejo mal diseñado no institucionaliza, solo simula gobierno
¿En qué etapa de institucionalización está su empresa?
Muchas empresas no fallan por estrategia… sino por estructura.
Conversemos.